jueves, 23 de abril de 2009

ERRORES HISTÓRICOS DE LA AGENDA CULTURAL DE CUENCA/ ENERO 2009



Santa Ana de los Ríos de Cuenca, Enero 15 del año 2009
In Sollemnitate octava Baptismus Christum Dominum Nostrum

Ing. Marcelo Cabrera Palacios
ALCALDE DE CUENCA
Ciudad

De mi consideración:

«Testificandae igitur veritatis officium est concreditum nobis scriptores in honorem urbis et adversas illaequeatio malitiosa/ Testimoniar la verdad es, pues, una tarea confiada a nosotros, los escritores, en honor de la ciudad y en contra de la maquinación maliciosa».

Me dirijo a Usted, señor burgomaestre cuencano, hic et nunc, para reclamar por los graves errores en contra de la Historia y la cultura de la Agenda cultural de Cuenca, correspondiente al mes de enero del año 2009. En mi calidad de escritor castizo y ciudadano que defiende a la historia de la capital de la morlaquía, no debo callarme ante las barbaridades cometidas en esta publicación, en donde, al parecer, adversas veritas et Historia, la ignorancia invencible se ha consagrado definitivamente en la I. Municipalidad de Cuenca para la preparación, edición y publicación de la Agenda cultural.

1. Las contradicciones no cesan cuando ahora, contra amoris veritatem et recta ratio, en la presentación de la publicación, le hacen decir a usted, como Alcalde del cantón, las siguientes expresiones contradictorias: «La Agenda Cultural de Cuenca, que no tiene parangón entre las principales ciudades del país, parte también de este proceso, como un documento que cuencanos y cuencanas, y visitantes de las más diversas y distantes latitudes, han recibido con deleite no solo por la riqueza de su contenido, sino además por su función utilitaria como guía de actividades y servicios culturales que ofrece la ciudad».

La pregunta que nos debemos formular, in honorem urbis et concordet informata conscientia, en relación a sus palabras, Señor Alcalde, es la siguiente: ¿Si en las últimas Agendas culturales se han publicado graves equivocaciones en contra de la Historia , la cultura y la lengua de Castilla, cómo puede usted decir, ad contrario sensu, que la Agenda no tiene parangón entre las principales ciudades del país por la riqueza de su contenido? ¿No cree usted, Señor burgomaestre cuencano, que es de veras vergonzoso que le hagan decir semejantes cosas falsas sobre la principal publicación cultural de la I. Municipalidad de Cuenca? ¿En vez de decir algo falso, no hubiese sido mejor callarse sobre el asunto?

2. Semper idem, las equivocaciones en contra de la Historia continúan como siempre. Por ejemplo: En una nueva sección intitulada «Fechas históricas de enero» dicen que Salvador Dalí ha muerto el 23 de enero de 1983 cuando la verdad histórica es que el estrambótico genio de la pintura española falleció seis años después, en 1989.

3. En la sección denominada «Fechas históricas de enero» se hallan unas contradicciones que provocan hilaridad al no existir concordancia entre el título de la página y las cosas que allí escribieron. Así, por ejemplo, ad absurdum, dicen que son fechas históricas el 1 de enero, fiesta de Año Nuevo; el 5, Día del Periodismo Ecuatoriano; el 6, Día de los Reyes Magos, el 13, Día del Periodismo Azuayo ¿Desde cuándo el Año Nuevo y el Día de los Reyes Magos, por ejemplo, son fechas históricas si se tratan de festividades que acontecen todos los años en el calendario? ¿Y no pasa lo mismo con el Día del Periodismo Ecuatoriano o el Día del Periodismo Azuayo, entendidos como conmemoraciones y no como fechas históricas? ¿No habría sido mejor calificar a esa sección como «Conmemoraciones y fiestas de enero» para que haya más precisión semántica y así se evitaban semejantes imprecisiones?

El idioma castellano es tan versátil, que existen múltiples formas para reemplazar a la palabra «efemérides», a fin de suplantarla con una expresión que guarde concordancia con las cosas que se escriben dentro de dicha sección; pero según se ve, lo que menos se preocupan en la Agenda cultural es de la precisión semántica de las palabras y la concordancia entre lo que se dice y se escribe.

4. En la página 22 consignaron ad peddem litterae: «El primero de enero de 1959, tras la huida cobarde de Fulgencio Batista a la madrugada, triunfa en Cuba la revolución que iniciara el 26 de julio de 1953 el joven abogado Fidel Castro». No obstante, unas líneas más abajo escribieron: «Ese fue, en parte, el contexto en el cual Fidel construye la revolución iniciada en 1956 con el asalto fallido al cuartel Moncada en Santiago de Cuba».

La contradicción es digna de asombro cuando no se deciden por el año 1953 ó 1956, para hablar del asalto al cuartel Moncada, hecho ocurrido el 26 de julio de 1953, lo cual demuestra que las investigaciones que se publican en la Agenda nunca son revisadas en el proceso de edición de la misma, el cual permitiría corregir tan graves datos contrapuestos que confunden a los lectores.

5. Las desorientaciones en que incurren los autores de ciertos textos de la Agenda son inadmisibles. Por ejemplo, adversas inteligentia et sensus comunis, en la página 19, al hablar de la historia de la Catedral Vieja , escribieron: «…Los estratos populares (españoles y mestizos) se enterraban en el cementerio general denominado ‘el ayacorral’, situado en el área adjunta, al occidente de la Iglesia Mayor».

Si nos fijamos en el antiguo templo catedralicio de Santa Ana de los Ríos de Cuenca o iglesia de «El Sagrario», habremos de concluir que el llamado «ayacorral» se encuentra al oriente de la vieja catedral y no al occidente, como dicen en la Agenda , en donde se hallan mas bien, la calle Luis Cordero y el Parque «Abdón Calderón Garaicoa».

6. Luego escriben: «En 1867 y 1868 se construye la esbelta torre de la catedral, hacia el centro de la nave occidental, con basamentos y frente a la plaza mayor. El diseño de estilo neoclásico, y también la dirección de la construcción de la torre, estuvieron a cargo del español Francisco Eugenio Tamariz, radicado en la ciudad y con descendencia cuencana».

Esta información es imprecisa, de maxima ad minima, pues la torre de la iglesia de «El Sagrario» o antigua Catedral de Cuenca, si bien fue construida bajo la dirección de Francisco Eugenio Tamariz, su estilo neoclásico no fue absolutamente obra de él sino de las remodelaciones que este templo sufre en las primeras décadas del siglo XX, concretamente, en la década de 1920, cuando se construyó la llamada «Capilla del Santísimo Sacramento». Sólo hay que observar las fotografías históricas existentes de la torre, en los años finiseculares del siglo XIX, para confirmarlo cum stricta veritas.

7. Los atentados en contra del idioma castellano no dejan de preocupar. Así, en la página 5 escribieron, al hablar de Martin Luther King: «Sus discursos y prédicas se inspiraban en métodos «pacistas» utilizados exitosamente por Mahatma Gandhi en la India ». ¿No habría sido mejor decir «pacifistas», pues aquella palabra no existe en el Castellano? Asimismo, en la página 34 escribieron: «…Tras algunos cambios, la banda llegó a su formación actual. El camino recorrido por ha sido bastante difícil...» ¿No es claro que omitieron escribir el objeto directo de la oración gramatical y debido a ello, los lectores no saben cuál es el sujeto activo que cumple la acción de hacer ese recorrido? En la página 29 se dice: «Todo de la mano del neoliberalismo como única opción económica a la que nos vemos forzados, sin objetantes...» cuando esa palabra no existe en el Castellano, pues lo correcto debería ser «objetores».

8. Igualmente, cum singularis illaequeatio malitiosa/ con singular maquinación maliciosa, continúan inscritos algunos sitios que fungen de galerías sin serlo, a través de manipulaciones de astutos ciudadanos y ciudadanas que entregan fotografías por las que cobran grandes cantidades de dinero a la municipalidad, a fin de aparecer como fotógrafos sin serlo, en desmedro de los verdaderos fotógrafos de Cuenca que ni siquiera son tomados en cuenta en la Agenda cultural de la municipalidad cuencana.

9. No obstante, cum horribilis et terribilis sensus, los errores de la Agenda cultural ya ni siquiera son en contra de la Historia y la cultura sino además, del mismo proceso de edición de la publicación, pues cuando el lector llega a la página 22 se encuentra con un artículo larguísimo de 10 carillas, el cual es interrumpido en la página 24 para incluir el mapa de la ciudad y la sección de equívocas fechas históricas y luego, en la página 26, continúa el texto del estudio sobre el aniversario de la revolución cubana, el cual contiene, no obstante, los errores ya referidos ut supra, mientras la página de créditos que, por un elemental sentido de principio editorial, se coloca al inicio de cualquier publicación, esta vez ha sido enviada a la página 47, al final de la Agenda cultural, sitio en el que a ningún editor profesional y solvente se le ocurriría colocarla.

10. Este error es muy parecido al que se ha cometido en la Agenda cultural del mes de diciembre, cuando en la página 16 publican un artículo intitulado «Enmanuel Honorato Vázquez: el poeta de la luz» y colocan, ad initium, una fotografía en donde se circula el rostro de un personaje que no es el artista en cuestión, para luego terminar la investigación con otra imagen, con la cual el lector concluye que se trata de Enmanuel Honorato Vázquez; pero, Oh Sancta Simplicitas, nada más observarla con detenimiento para advertir que dicha foto corresponde a Manuel Moreno Serrano y nunca a Honorato Vázquez.

11. Como producto de mis investigaciones periodísticas, he sido enterado que la Oficina de Imagen Corporativa revisa ahora la Agenda cultural de Cuenca que se escribe con minúscula ¿Será posible que en dicha oficina se desconozcan tanto las normas gramaticales de la lengua de Castilla y los diversos aspectos de las múltiples disciplinas científicas que se abordan en la publicación como para aprobar la edición de una Agenda completamente mal realizada que deshonra y desprestigia, tanto a Cuenca como a su propia administración ejecutiva municipal?

¿Res ipsa loquitur, sed quid in infernos dicet/ La cosa habla por sí misma, pero qué infiernos dice?: ¿Quién está de veras por encima de la estulticia y la ignorancia para defender el honor de la ciudad en la Agenda cultural? ¿ La Comisión de Cultura del I. Concejo Cantonal, el Director Municipal de Educación y Cultura, Carlos Freire Soria o el inefable Director de Imagen Corporativa del Ayuntamiento cuencano, Oswaldo Vázquez López? o, en su defecto, ¿el propio burgomaestre de la capital azuaya?

¿No se habrá de concluir entonces, Señor Alcalde, que con esta Agenda cultural del mes de enero del nuevo año 2009, que ha vuelto a escribirse con minúscula, se demuestra definitivamente que la incapacidad y falta de solvencia de quienes la realizan es un asunto preocupante para la ciudad y su prestigio?

¿Cuándo se tomarán los correctivos necesarios para salvaguardar la tradición cultural y el honor de Cuenca, tan venidos a menos por las equivocaciones de la Agenda cultural en los últimos meses?

Por la gentileza que sabrá usted tener, Señor Alcalde, para responder a esta comunicación, le anticipo, ab imo pectore, mi agradecimiento. Aún espero que se digne contestar las dos comunicaciones precedentes que me he permitido escribirle sobre el mismo asunto. Me hubiera gustado mucho saber su posición frente a la Agenda cultural para incluirla en un trabajo periodístico que sobre el tema he preparado y que me he permitido entregarlo a diversos medios de comunicación locales y nacionales, a fin de que sea publicado en la necesidad de reivindicar a la ciudad de Santa Ana de los Ríos de Cuenca, urbe que no debe ser infamada a causa de los yerros que, en la actualidad, se cometen desde la principal publicación regular de la municipalidad.

Finalmente, debo decir a usted, Señor Alcalde, que tanto el ex Director de Cultura Municipal, Diego Mora Castro, como el actual Director de Educación y Cultura del Ayuntamiento cuencano, Carlos Freire Soria, me han informado, in corpore presente, que hay un ejército de personajes cuencanos que se han permitido decir que me encuentro resentido con la I. Municipalidad de Cuenca y que por eso, estoy haciendo las críticas sobre los errores de la Agenda cultural del Ayuntamiento cuencano.

Nada más falso que este prejuicio venido de mentes nada ilustradas o de cuencanos y cuencanas que no aman a Cuenca y que, en vez de defenderla cuando alguien les señala las ignominias cometidas en su contra, se permiten proferir comentarios advenedizos que sólo pueden sustentarse en un enanismo intelectual, en la ignorancia supina, en la estulticia que no tiene arreglo y en el prejuicio con el cual elucubran todo el tiempo acerca de las verdaderas intenciones de los escritores castizos de la urbe, quienes, por el gran espíritu cívico que tenemos para con la ciudad que nos vio nacer, la «Atenas del Ecuador», no tenemos miedo alguno, ni compromiso, ni interés que pueda hacer que nos callemos para dejar de reivindicar a la ciudad amada, de tantos atropellos y falacias que se escriben en contra de su historia y su cultura, no sólo en la Agenda cultural de Cuenca sino en múltiples publicaciones que caen en manos de ignorantes, a quienes lo mismo les da publicar un dato falso que transformar la historia sin rubor alguno, in honorem invencibilis ignorantia et admirabilis negligentia.

Cum grata recordationem, salutem et amicitia,


Diego Demetrio Orellana

Datum Concha, apud flumina Tomebamba, mensis Ianuarii, die decima ac quinta, currentis Anno Domini bismillesimo nono, in sollemnitate octava Baptismus Christum Dominum Nostrum

C.C. Señores Concejales

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