jueves, 28 de mayo de 2009

AGENDA CULTURAL DE MAYO EN CONTRA DE LA HISTORIA, LA CULTURA Y LA LENGUA DE CASTILLA

Santa Ana de los Ríos de Cuenca, mayo 24 del año 2009
In sollemnitate Benedicta Maria Virgo «Auxilium Christianorum»

Ing. Marcelo Cabrera Palacios
ALCALDE DE CUENCA
Ciudad.


De mi consideración:

«Veritas ante omnia sit visibilis in Concha; sibi tamen, in Culturalis diarium, diem per diem, errare comunis est adversas Historia, lingua et culturalis aspectibus/ La verdad debe ser visible en Cuenca; sin embargo, en la Agenda cultural, día a día, errar es común en contra de la Historia, la lengua y los aspectos culturales».

Nuevamente, in honorem conscientia meam et pro Concha beneficio, me dirijo a usted, Señor burgomaestre cuencano, para protestar por las ignominias en contra de la Historia, la lengua de Castilla y la cultura constantes en la Agenda cultural de mayo, las cuales de veras ofenden a la conciencia ciudadana y deberían ya terminar, pues demasiado hemos soportado, diem per diem, tanta insolencia e ignorancia en contra del prestigio de la capital de la morlaquía.

Est tempus concludendi cum invencibilis ignorantia in Concha/ Es tiempo ya de concluir con la ignorancia invencible en Cuenca, y por ello, acudo a su autoridad -por mis propios derechos- y aunque existe un ejército de ciudadanos y ciudadanas que no están de acuerdo con mis críticas en defensa de la «Atenas del Ecuador», presento esta petición para poner punto final a tantas barbaridades en contra de la historia y la cultura de la urbe, amparado en el numeral 23 del art. 66 de la nueva Constitución Política de la República, el cual expresa de verbo ad verbum: «…. El derecho a dirigir quejas y peticiones individuales y colectivas a las autoridades y a recibir atención o respuestas motivadas…».


1. Las contradicciones en contra de nuestra maravillosa lengua de Castilla continúan en la Agenda cultural de mayo cuando, por ejemplo, le hacen decir a usted mismo, Señor Alcalde, la siguiente expresión absurda, abstrusa e ilógica en el liminar de dicha publicación: «Destacamos las contribuciones de…Juan Cordero Íñiguez… y Oswaldo Encalada Vázquez…, quien en esta oportunidad nos introduce en los orbes de Cullca y Monay».

Cum respectum et affectibus per suam auctorĭtas/ Con respeto y afecto para su autoridad, permítame decirle, Señor burgomaestre cuencano, que el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Castellana define 5 acepciones para la palabra «orbe» y ninguna de ellas puede ser aplicada a Cullca y Monay, por lo que usted, Ing. Marcelo Cabrera Palacios, ha hablado, en el liminar de la Agenda cultural de mayo, como un ignorante supino y tenebroso. Así, me permito transcribir, in scriptis et cum fidelitas, las acepciones admitidas por la Academia para el término orbe: «1. m. Redondez o círculo./ 2. m. Esfera celeste o terrestre./ 3. m. Mundo (conjunto de todas las cosas creadas). / 4. m. Pez teleósteo del suborden de los Plectognatos. / 5. m. Astr. Cada una de las esferas transparentes imaginadas en los antiguos sistemas astronómicos como soporte y vehículo de los planetas».

Señor burgomaestre cuencano: ¿Quién es el personaje ignorante que le hace decir monstruosidades y disparates, cada mes, en el liminar de la Agenda cultural del Ayuntamiento cuencano? ¿No cree que ya es hora de que, inclusive, utilizando el argumentum baculinum se mande a despedir a ese sujeto que ofende su buena imagen de personaje preparado para el gobierno de la urbe?

2. En la página 4, en la sección de Cultura popular se señalan tres acepciones para la palabra Cullca en el artículo intitulado «Cuenca y su mundo»: a) lugar desértico, b) la constelación de las pléyades, quizás elevada a categoría de diosa y c) depósito de alimentos, troje de adobe.

Señor Alcalde: Res ipsa loquitur, sed ¿quid in infernos dicet?/ La cosa habla por sí mismo, pero ¿qué infiernos dice? Estas presunciones constituyen, adversas sensus comunis, un atentado al sentido común de los ciudadanos lectores de la Agenda cultural, pues que se sepa, cuando los conquistadores incas fundaron la ciudad de Tomebamba, se reprodujeron en la misma los cuatro puntos cardinales de la imperial urbe cuzqueña y por ello, lo que allá se llamaba «Collca», aquí se bautizó como «Cullca».

Serios historiadores de la morlaquía como los Padres Jesús Arriaga o Alfonso Jerves ya lo dijeron con tanta propiedad y señalaron fehacientemente, in honorem amoris veritatem, que «Collca» en el Perú y «Cullca» en Tomebamba eran los graneros del incario, por lo que dudar de esta acepción con presunciones insólitas como eso de que la constelación de las pléyades era quizás una diosa para nuestros aborígenes o decir que «Cullca» es un lugar desértico cuando «Tomebamba» era para el incario «Paucarbamba» o «Llanura cubierta de flores» es una burla para la inteligencia de los cuencanos y no se pueden admitir estas peregrinas deducciones que sólo contribuyen a confundir a los lectores de la Agenda cultural.



CULLCA
3. Semper idem, como ya es habitual en cuanto a los errores en contra de la lengua de Castilla, en la página 5, en el trabajo intitulado «Cuenca y su mundo» se expresa una temeridad para referirse a la empanada. Así entonces, se escribió: «Esta especie de fruta de sartén». Esta expresión que pretende ser una metáfora constituye en verdad una comparación traída de los cabellos y ofende a la lengua castellana por su falta de precisión semántica, denotando una inadmisible insolencia en contra del idioma, por parte de su autor, cuando se la ha creado con una terrible falta de creatividad para manejar la lengua maternal.



Honorato Vázquez Ochoa

4. En la página 6, en el mismo artículo de Oswaldo Encalada Vázquez, se dice otra ofensa en contra de nuestra historia: «Hace 101 años los poetas Miguel Moreno y Honorato Vázquez publicaron un sentido y delicado libro titulado SÁBADOS DE MAYO». Esto es falso de toda falsedad, pues los poetas Moreno y Vázquez publicaron esa obra en el año 1877, 31 años antes de lo que indica Encalada Vázquez, lo cual demuestra una gravísima irresponsabilidad para verificar las fuentes históricas de lo que se escribe.

Esta equivocación cobra mayor gravedad cuando se publica, en la página 33, en un artículo intitulado «Honorato Vázquez», una expresión que contradice -de maxima ad minima- la insólita afirmación que acabo de transcribir de verbo ad verbum. Así pues, allí se dice, ad litteram: «Honorato Vázquez, juntamente con Miguel Moreno, publicó sus primeros poemas en 1877 con el nombre de Sábados de Mayo».

5. No obstante, en la frase precedente existe otro grave error cuando se expresa que Honorato Vázquez publicó sus primeros poemas en 1877, pues, ad effectum conoscendi, en ese año el benemérito intelectual cuencano tenía 22 años y para ese entonces ya había publicado sus primeras creaciones literarias desde cuando era colegial, en su época de adolescente, por lo que esta aseveración es ridícula ad absurdum et adversas veritas.

6. En la página 18, en el artículo intitulado «Fiesta de la Virgen de la Universidad» se dice in scriptis: «…En el centenario de esta advocación, el doctor Juan Cordero publicó ‘María en las artes cuencanas’, en una edición de lujo auspiciada por el Rector de la Universidad Jaime Astudillo Romero». Esto es terriblemente falso y el texto así redactado contraviene el hecho de que ese libro fue realizado con dinero público, pues el auspicio fue de la Universidad de Cuenca, lo cual es muy diferente. ¿Qué clase de protagonismos insólitos se ocultan ahora en la Agenda cultural de la urbe para burlarse de la conciencia de la gente de bien?

7. La Agenda cultural de mayo contiene un inadmisible error de edición cuando publica, dos veces repetitivas, notas biográficas de Honorato Vázquez Ochoa y Manuel Moreno Serrano en los artículos intitulados «El lenguaje de la sensibilidad» (Cf. pág. 28), «Honorato Vázquez» (pág. 32) y «Manuel Moreno Serrano: el poeta del pincel» (pág.34). No obstante, Francisco Álvarez Passos y Mónica Acosta de Malo publican los mencionados apuntes biográficos de Honorato Vázquez con intolerables contradicciones que ponen en evidencia que no hubo una adecuada corrección al momento de editarlos. Así, Álvarez manifiesta en la página 30, en el artículo «El lenguaje de la sensibilidad» ya mencionado: «…el talento del gran paisajista fue reconocido de manera tardía, pues presenta su primera exposición conformada por 90 obras, en 1916, cuando tenía 61 años»

8. Sin embargo, ex admirationem, en la página 33, al hablar de Honorato Vázquez, se dice por parte de Mónica Acosta de Malo la siguiente barbaridad en contra de la historia: «…En 1916, a los 65 años de edad, realizó su primera exposición con 90 cuadros».

¿Cómo es posible que se publiquen dos cosas sobre el mismo acontecimiento con cálculos históricos errados que confunden a los lectores?

¿No está claro que cualquier lector acucioso podría empezar a dudar, pro ratio et logica, sobre la veracidad de estas afirmaciones sin saber si dar la razón a Álvarez o a Acosta? La verdad histórica dice que Honorato Vázquez Ochoa nació en 1855, razón por la cual el dato de Francisco Álvarez sería el correcto. No obstante, el hecho de que Acosta se equivoque y no se la haya corregido evidencia que la edición de la Agenda cultural se la realiza de manera irresponsable. ¿Será acaso debido a que la publicación la están haciendo personajes que no saben nada de Cuenca por no haber nacido y vivido en ella?

9. En la página 30, al hablar de Manuel Moreno Serrano se dice: «De su padre heredó la inclinación por las letras y, evidentemente, en el transcurso de su vida escribió una considerable cantidad de poemas; sus coterráneos lo consideraban un hombre de vastos conocimientos literarios». Este dato no es certero, pues se sabe que Manuel Moreno Serrano, aunque hijo del destacado poeta Miguel Moreno Ordóñez, era fundamentalmente un pintor y un delicado artista paisajista, pero no se ha conocido que haya publicado poemas y menos que éstos se conserven en la actualidad.

Escudo de la Fiesta de la Lira. Autor: Emmanuel Honorato Vázquez

10. En la página 37 se escribe algo insólito, al hablar de la antigua Fiesta de la Lira, cuando se dice que: «El premio mayor era una corona de laurel que el orador de turno ungía en la cien del poeta vencedor. Violetas, capulíes y liras de oro eran los galardones consagrados a las declamaciones virtuosas». Lo que se sabe, según la Historia, magistra vitae, es que existían 4 galardones que se otorgaban a las declamaciones virtuosas: la flor natural, el capulí de oro, la violeta de oro y la lira de oro; esta última a las mejores declamadoras de sexo femenino, por lo que la imprecisión de la nota histórica que comento en estas líneas es inaceptable, tanto más cuanto que es inadmisible que se escriba «la cien del poeta vencedor», desconociendo que la Real Academia de la Lengua de Castilla prescribe que la palabra correcta es «sien», con «s» y no con «c».

11. En la página 40 de la Agenda cultural se ha publicado un pésimo artículo intitulado «Ecuador en la Trienal de Acuarela», en donde los atentados en contra de la lengua de Castilla son llevados al paroxismo, tanto por la gran cantidad de errores de redundancia y de concordancia como por las faltas a la sintaxis y la redacción farragosa de tan deplorable nota que, inclusive, ni siquiera está correctamente ubicada, pues habla de un certamen internacional de artes plásticas dentro de una sección intitulada «Bibliotecas».

Felipe II



Sancte Pater, Paulus, PP. IV

12. En la página innumerada que se inserta en el mapa cultural de la Agenda se reproduce una nota llena de errores en contra de la Historia cuando se consigna: «CUENCA EN 1584. Felipe Guamán Poma de Ayala dice: ‘Esta dicha ciudad de Cuenca, aquí tuvo grandes casa Huayna Cápac inga. Se fundó en tiempo del papa Clemente y del rey emperador don Carlos, siendo gobernador y poblador don Francisco Pizarro y son gente de paz y cristianos los caballeros y vecinos soldados e indios y son grandes servidores de Dios y de la Corona real de su Majestad…».

El texto de marras, como ya se dijo ut supra, es de Guamán Poma de Ayala, pero lo grave del caso es que, al final del texto, existe una advertencia de Juan Cordero Íñiguez que alerta sobre los graves errores y no corrige todos los que allí se consignan. Efectivamente, Cordero dice que el rey de la fundación de Cuenca no era Carlos V sino Felipe II y, ciertamente, eso es verdad absoluta. Sin embargo, el Cronista Vitalicio olvida señalar que para 1557, año de la fundación castellana de Santa Ana de los Ríos de Cuenca, Francisco Pizarro estaba muerto y no era el gobernador de Quito, como dice Guamán Poma, pues 16 años antes, en 1541, ocurrió su asesinato en Lima; mientras que el Sumo Pontífice de la época no era ningún Papa Clemente sino el inflexible y enérgico Santo Padre Paulo, por la Divina Providencia, Papa IV, conocido en la historia de nuestra Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana como el «Gran Inquisidor», por haber sido, antes de su elección como Sucesor de Pedro, la cabeza del Santo Oficio, habiendo utilizado eficazmente esta institución para reprimir las infiltraciones de luteranos y reformistas en los reinos de Italia.

Pero sería bueno preguntarse, ad cautelam: ¿No habría sido mejor no publicar, ad libitum, dicha nota extraída como elogio a Cuenca si se sabía de antemano que existen graves atentados a la Historia, pues ya, per se et in honorem contradictionem, esas faltas históricas devienen en un agravio a Cuenca y a la historia universal?

Ignorare plus est quam errare/ Ignorar es mejor que errar ¿Ante tantas atrocidades cometidas en la publicación es pertinente preguntarse si no sería mejor que los autores de la Agenda cultural ignoraran todas las cosas a equivocarse tan alevosamente en contra de la Historia y la cultura? Y es que ¿cómo pueden los autores de estas barbaridades escribir sin saber bien lo que pretenden enseñar? Qué duda cabe de que debemos dar la razón a los inmortales filósofos de la Roma Imperial cuando decían: «Nemo dat quod non habet/ Nadie puede transmitir lo que no posee».

Más allá de todo esto, hay que denunciar a su autoridad que la Agenda cultural de mayo empezó a circular el día 14 de mayo cuando debía ver la luz en los primeros días del mes. Los funcionarios responsables de Gráficas Hernández, empresa en donde se imprimió la publicación, han expresado que les entregaron tarde el material para imprimirla, lo cual ha producido que numerosos ciudadanos reclamen airadamente por este retraso injustificable.

Ab irato, esto es el colmo, Señor Alcalde, cuando se podría pensar que sus colaboradores en la Dirección Municipal de Educación y Cultura, al parecer, una vez que usted ha perdido las elecciones, ya no tienen el menor interés en hacer que dicha Agenda cultural salga los primeros días del mes, como es lo justo y necesario para que la ciudadanía tenga al menos, a tiempo, el calendario de eventos culturales de la ciudad.

Ergo, así las cosas, aunque sea en estos últimos meses de su administración ejecutiva municipal, se debería procurar que las cosas se hagan bien, in honorem urbis et pro cultura, sin hacer que el prestigio de Cuenca sea enviado al abismo de las huestes infernales sólo por caprichos insólitos de gente ignorante que ataca mes a mes, a mansalva, a la historia y la cultura y no obstante, adoptan estas viles actitudes nada propias de la gente de bien.

Le escribo estas cosas en cumplimiento de un deber de conciencia, pues no puedo quedarme callado ante tamañas equivocaciones que, adversas inteligentia, veritas et respectum per omnia humani generis, se publican en la Agenda cultural. Por ello, las precisiones que me veo obligado a detallar las escribo sine ira et studio, con total objetividad, buscando resguardar el prestigio de Cuenca, a la que desgraciadamente se la ofende todo el tiempo ad absurdum et cum invencibilis ignorantia et ineffabilis stultitia.

Sin otro particular por el momento y esperando que se tomen correctivos para evitar los permanentes errores que se publican en la Agenda cultural de Cuenca, me suscribo de Usted con un cordial saludo.

His cum grata recordationem et optatissima pax in Christum Dominum Nostrum,

Diego Demetrio Orellana

Datum Concha, apud flumina Tomebamba, ex aedibus FIDEH, districti meridionalis, ad finis mensis maii, die quarta supra vigesimum, Anno Dominicae Incarnationis bismillesimus nonus, in sollemnitate Benedicta Maria Virgo «Auxilium Christianorum».

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