sábado, 24 de enero de 2015

IMPERDONABLE ERROR EN UNA CONDOLENCIA IN URBE NOSTRA




 Una condolencia de la Federación de Establecimientos de Educación Católica (FEDEC) del Azuay contiene algunos errores imperdonables que vale la pena comentarlos hic et nunc et cum reverentia pro Pater Guillermo Andrade Moreno.


R. P. Guillermo Andrade Moreno


1. La nota de pesar dice ad peddem litterae: LA FEDERACIÓN DE ESTABLECIMIENTOS DE EDUCACIÓN CATÓLICA DEL AZUAY (F.E.D.E.C.) se inclina reverente ante la tumba del Reverendo Padre Presbítero, HERNÁN ANDRADE MORENO, cuando el sacerdote difunto llámase GUILLERMO ANDRADE MORENO, mientras en la lengua de Castilla las palabras padre y presbítero son sinónimos y debióse escoger uno u otro término pero nunca jamás juntarlos.


P. Hernán Andrade Tobar, SJ, ex rector del colegio Rafael Borja


2. Al parecer, se ha confundido al P. Guillermo Andrade Moreno, dignísimo presbítero del clero arquidiocesano de Cuenca, con el P. Hernán Andrade Tobar, SJ, distinguido jesuita ex rector del colegio «Rafael Borja», cuyo rector saliente es el presidente de la FEDEC.  Sibi tamen, no obstante, ni siquiera por la probabilidad de tratarse de un lapsus memoriae el error es perdonable cuando en el mismo subyace negligencia y estulticia ante omnia.

3. Por otro lado, la redacción es deplorable existiendo terribles errores sintácticos, semánticos, ortográficos y gramaticales. Ad exemplum, nótase una grave falta de concordancia en número cuando comiénzase diciendo que la FEDEC se inclina reverente y conclúyese diciendo que la FEDEC expresan, toda vez que solidarízase con el arzobispo y toda la diócesis, cuando Cuenca es una arquidiócesis, lo cual es muy diferente.

Un organismo como la FEDEC, otrora digno de prestancia in urbe nostra, no debería permitirse este tipo de dislates que dejan en mal predicamento a quienes hoy la dirigen y que son los firmantes de la nota luctuosa con la que se ha ofendido al P. Guillermo Andrade Moreno, al cambiárselo de nombre, confundiéndolo con el P. Hernán Andrade Tobar, SJ, quien también resulta agraviado, mientras infámase al idioma castellano, pues la redacción de la condolencia no es para nada respetuosa de nuestra hermosa lengua de Castilla.

Cosas que para muchos, quizás, no tienen importancia, pero que dicen bastante de la calidad intelectual de quienes solidarízanse con semejante nota luctuosa horribilis et adversas respectum cum nostro Reverendissimus Pater Guillermo Andrade Moreno.



Diego Demetrio Orellana

In Concha, apud flumina Tomebamba, mensis Ianuarii, die XXIV, AD MMXV

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