viernes, 12 de diciembre de 2014

DECÁLOGO DE LOS EX ALUMNOS JESUITAS EN EL ECUADOR



Escudo de ASIA/ ANTIQUI SOCIETATIS IESU ALUMNI/ ASOCIACIÓN DE ANTIGUOS ALUMNOS DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS

  1. HOMBRES DE FE
Un auténtico exalumno jesuita es, ante omnia/ante todo, un hombre de fe, amante de la verdad y la justicia, solidario y comprometido, que procura ser un buen cristiano y predica el evangelio con acciones más que con palabras, dispuesto siempre a trabajar por el prójimo a la mayor gloria de Dios. Con un gran conocimiento de sí mismo, con sus fortalezas y debilidades, así como con una clara diagnosis del mundo, tiene la certeza de saber a dónde quiere ir, mientras posee ingenio para innovar constantemente y adaptarse a las graves circunstancias de un mundo cambiante, con actitud positiva, mostrando confianza en sí mismo y proyectándola a los demás.


  1. IGNACIANOS DE CORAZÓN
Un exalumno de los jesuitas es un ignaciano de corazón, a capite ad calcem/de la cabeza a los pies, pues conoce muy bien quién fue San Ignacio de Loyola, su vida, sus obras y sus enseñanzas, las cuales son la plataforma de su educación cristiana in patria nostra. Ergo, los Ejercicios Espirituales no son nada nuevo para un ex discípulo de la Compañía de Jesús, pues son parte de su vida para discernir lo que el Señor quiere de nosotros en cada circunstancia, ya que la práctica del «discernimiento» es una de las riquezas más valiosas de la espiritualidad ignaciana.






  1. HOMBRES DE FORMACIÓN INTEGRAL
Los exalumnos de las instituciones educativas de la Compañía de Jesús han tenido el privilegio de recibir una educación de excelencia, la cual es característica de las escuelas, colegios y universidades jesuitas. Más allá de eso, han sido beneficiarios de una formación integral humana, pues para los educadores jesuitas el educando tiene gran prioridad hasta hacer de él un hombre no solo preparado académicamente sino un cristiano con formación humana, con un sistema de valores que vuélvese como eje cardinal de un método formativo católico que considera a las personas como seres a los que débese formar para que sean buenos ciudadanos pro Patria et Deo.


  1. HOMBRES DE DISCIPLINA
La disciplina es una cualidad relevante de un verdadero exalumno de los jesuitas, puesto que, para la Compañía de Jesús, sin disciplina no se consigue nada. Así, en esta orden religiosa el estudio es preeminente, buscando la calidad a través del «magis», término latino que en la espiritualidad de San Ignacio de Loyola significa «más» y que no es sino «perseguir la excelencia», lo cual ha sido in aeternum el hilo conductor de la labor misionera y educativa de la Compañía de Jesús a lo largo de la historia. Y como los jesuitas son amantes de lo clásico, no es nada extraño que algunos de sus exalumnos conozcan el Latín o el Griego, como un plus que adiciónase a su muy bien cuidada formación jesuitica.



  1. HOMBRES CON IDENTIDAD
Un antiguo alumno jesuita identifica perfectamente las siglas: «SJ», «AMDG» y «JHS». Para él, las iniciales SJ, después del nombre de una persona, revelan su pertenencia a la orden ignaciana, pues tales siglas significan «Societatis Iesu» en Latín y Compañía de Jesús en Castellano. A la vez, «AMDG/AD MAIOREM DEI GLORIAM», en la inmortal lengua latina, o «A LA MAYOR GLORIA DE DIOS», en nuestra maravillosa lengua de Castilla, son identitarias de la Compañía de Jesús in universa Terra, junto con el anagrama «IHS», que significa «IESUS HOMINUM SALVATOR» o «JESÚS SALVADOR DE LOS HOMBRES», el cual representa per se la carta de presentación de la orden jesuita en todo el planeta.



  1. HOMBRES SERVICIALES
«EN TODO AMAR Y SERVIR» y «SER MÁS PARA SERVIR MEJOR» son dos consignas muy familiares para un viejo alumno de los jesuitas. En ellas subyace el verdadero sentido del «MAGIS» ignaciano, que permite vivir la vida con un especial fin de servicio y no de competencia inter nos in nostra Sancta Mater Ecclesia. En consecuencia, un verdadero ex alumno jesuita es un hombre siempre listo para ayudar al prójimo dando lo mejor de sí, mientras diem per diem prepárase más para servir mejor a sus hermanos, a quienes procura ganar por el amor con el que hace las cosas, despertando en sí mismo y en los demás grandes deseos para él y para el Señor, Providentissimus Deus.


  1. HIJOS DE LA MADRE DOLOROSA
Los antiguos alumnos de los jesuitas ecuatorianos tienen un particular afecto por la Dolorosa del Colegio «San Gabriel», a la que aprendimos a amar como a una verdadera mamá. La relación filial con la Madre Dolorosa, Mater Dei et Mater Nostra, es algo connatural en la vida de un ex alumno jesuita desde que la Santísima Virgen constitúyese in excelsis en un faro luminoso que alumbra nuestras existencias como un ícono de profundo respeto in patria aequatorianae, tanto más cuanto que desde 1956, en su coronación canónica por las Bodas de Oro de su milagro, fue proclamada por el Santo Padre Pío XII como «REINA DE LA EDUCACIÓN CATÓLICA EN EL ECUADOR».


  1. HOMBRES CON UN HIMNO IDENTITARIO
Un ex alumno jesuita en nuestra patria conoce a la perfección el Himno a La Dolorosa del Colegio, del P. Pérez del Pulgar, SJ, el cual es como el sino y signo de su afecto filial para la Mater amata in communitate nostra. Es común que este sacro cántico sea incluso más conocido que el propio himno del colegio jesuita en donde un antiguo alumno de la Compañía de Jesús ha educádose.


  1. HOMBRES CON UN PADRE ESPIRITUAL
Es muy natural que los ex alumnos de la Compañía de Jesús tengan a un jesuita favorito que les ha enseñado algunas de las más importantes lecciones de vida, quien es el perfecto consejero por el que regrésase siempre al colegio cuando requiérese ayuda espiritual, pues él sabe qué decir y conoce genuinamente a todos sus antiguos estudiantes, siendo mas o menos, in stricta veritas, como nuestro personal Aristóteles, a quien nunca se lo olvida en toda la vida.


  1. HOMBRES PARA LOS DEMÁS
Los auténticos antiguos alumnos de los jesuitas saben con apodíctica certeza lo que significa ser un buen individuo de la especie humana. Es más, conocen también lo que se siente al hacer algo por los otros y están conscientes de las maravillosas cosas que existen detrás de este gesto. Por ello, ex informata conscientia, experimentan la gran significación de vivir para servir al prójimo en testimonio vivo de la espiritualidad ignaciana con la que forman una «collegialitas affectiva» o «colegialidad afectiva» que «sub specie aeternitatis» busca solo la mayor gloria de Dios in mundum universum.


Por todo esto, ex tota fortitudine/con todas las fuerzas, consignamos un agradecimiento sincero a los beneméritos padres jesuitas, quienes son los artífices de nuestra formación ignaciana. Vaya para ellos, hic et nunc, nuestro grato reconocimiento ex toto corde et ad maiorem Dei gloriam.

PAX CHRISTI CUM RESPECTUM ET REVERENTIA PRO SOCIETATIS IESU IN PATRIA AEQUATORIANAE

Diego Demetrio Orellana
In Concha, super flumina Tomebamba, mensis decembris, die XII, Anno Dominicae Incarnationis MMXIV, in octava II Dominica Adventus
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OPINIONES CIUDADANAS

 DE: Jorge Suarez 
FECHA: dic 18 a las 11:38 AM
PARA: diegoorellana2002@yahoo.es
ASUNTO: RE: DECÁLOGO DE LOS EX ALUMNOS JESUITAS EN EL ECUADOR

Hola Diego, acabo de finalizar la lectura del decálogo... Brillante. Gracias. Aprovecho para desearle una Feliz Navidad, a usted, a todos los suyos.
 
Un abrazo,

Jorge Suárez
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2 comentarios:

  1. Muy buen Decálogo...la responsabilidad que recibimos al ser es alumnos Jesuitas es grande y más grande aún el hacer cada cosa para la Mayor Gloria de Dios...te felicito Diego...gran trabajo que debe ser muy bien difundido

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