jueves, 4 de septiembre de 2014

VISTAZO: ERRORES EN UN REPORTAJE SOBRE JESUITAS IN PATRIA NOSTRA

Santa Ana de los Ríos de Cuenca, septiembre 4 del año del Señor de 2014
In octava Dominica XXII per annum

Lcda. Patricia Estupiñán de Burbano
Editora general

Cecilio Moreno Mendoza
REVISTA VISTAZO
Guayaquil.

De mi consideración:

«VERITAS SIT VISIBILIS CUM SOCIETATIS IESU/ LA VERDAD DEBE SER VISIBLE CON LA COMPAÑÍA DE JESÚS»

Ante omnia/ Ante todo, permitidme que os felicite por la publicación de un reportaje intitulado «Los secretos de la educación jesuita», el cual publícase en la página 14 de la revista VISTAZO No. 1129, correspondiente al 4 de septiembre del año del Señor de 2014.


La investigación realizada por el periodista Cecilio Moreno Mendoza permite a los ciudadanos del país conocer importantes aspectos de la formación jesuita en nuestro medio, pero lamentablemente han deslizádose algunos errores que deberían rectificarse por respeto a vuestros lectores y que me permito consignarlos in scriptis et ad infra





PARS PRIMA. En la página 16 léese el siguiente pie de foto, debajo de una imagen en la que aparece un grupo de alumnos del colegio «Rafael Borja», de la ciudad de Santa Ana de los Ríos de Cuenca, con un gravísimo error que altera a la realidad histórica, al decir adversas veritas: «RAFAEL BORJA. Desde 1937. Lleva el nombre de un médico cuencano en cuyo nombre su viuda donó sus bienes».

Doña Rosa Malo viuda de Borja

Esto es una tremebunda equivocación del periodista, pues el patrono del colegio jesuita de Cuenca no es un médico cuencano en cuyo nombre su viuda donó sus bienes. A contrario sensu, trátase mas bien del doctor Rafael Borja Villagómez, un abogado riobambeño casado con una hermana del doctor Benigno Malo Valdivieso, doña Rosa Malo Valdivieso, quien, efectivamente, al enviudar, dispuso que los bienes de su difunto esposo sirviesen para la fundación de un colegio jesuita en la tercera ciudad de la república, deseo que cumplióse el 12 de octubre de 1937, cuando el colegio «Rafael Borja» fúndase ad gloriam Dei como un centro educativo secundario de la Compañía de Jesús en la capital de la morlaquía.


ALTERA PARS. En la página 17 léese otro yerro en un pie de foto de una imagen relacionada con el colegio jesuita de Riobamba. El error consígnase de verbo ad verbum cuando léese: «SAN FELIPE NERI. En él, en Riobamba, se formó el historiador padre Juan de Velasco».

P. Juan de Velasco, S.J.

Esto tampoco es cierto, pues cuando el padre Juan de Velasco vivía, en el siglo XVIII, no existía el colegio «San Felipe Neri», de los padres jesuitas de la ciudad de Riobamba, pues esta institución fue fundada en 1836 y entregada a los padres de la Compañía de Jesús en 1864. Dícese que el colegio colonial que los padres jesuitas fundan en Riobamba, en 1689, era el instituto al que vinculóse in vita suam el P. Velasco, pero este no fue jamás el colegio «San Felipe Neri» de los actuales tiempos en la Sultana de los Andes. No obstante, también vale decir que aunque la Real Cédula por la que creóse este colegio es del año 1689 no pudo sino establecerse en Riobamba a comienzos del siglo XVIII. Así lo dice un destacado historiador jesuita, el R. P. Jorge Villalba, S.J. Escuchémoslo, sensu stricto in veritas semper fidelis, en su obra «Los jesuitas en el Ecuador»: «...Aun cuando una cédula real permitía el 1° de julio de 1689, abrir el colegio de Riobamba, sólo a comienzos del siglo XVIII, se logró inaugurarlo. Su insigne bienhechor fue el párroco de Licán, el Maestro Pedro Pailón. Este colegio costeaba también todos los útiles escolares de modo que toda la enseñanza era completamente gratuita, tanto la primaria como la de Gramática».



PARS TERTIA. En la misma página 17 léese una nueva imprecisión in nostra lingua mater: «Las iniciales IHS en su sello significan en latín, Jesús Salvador de la Humanidad». Si bien, per accidens, la traducción del anagrama de la Compañía de Jesús es casi perfecta, débese indicar que, cum accurata diligentia, la correcta traducción del anagrama es: «Iesus Hominum Salvator» que, en nuestra lengua de Castilla, significa: «Jesús Salvador de los Hombres».


Iglesia de la Compañía de Jesús, Quito - Ecuador

PARS QUARTA.. En la página 18 dícese léese una nueva imprecisión cuando el periodista señala: «El primer colegio de la Compañía de Jesús abrió sus puertas el mismo año de su llegada al Ecuador, en 1586. Se llamaba San Luis y funcionó durante 181 años hasta que los jesuitas fueron expulsados de España y sus dominios por orden del rey Carlos III»

Esto es algo que deberíase confrontar con la realidad histórica in Societatis Iesu, pues que se sepa, de acuerdo a los documentos históricos de la Orden jesuita, no es en 1586 cuando se abre el colegio de Quito sino en 1588. Al respecto, citemos una fuente precisa y leamos ad infra lo que dice el R. P. Jorge Villalba, S.J., historiador de la Orden en el Ecuador, con lujo de detalles, sobre la creación del colegio de Quito en el citado año de 1588. Lo copiamos ex integro: «En 1588 se abren, en la misma casa de Santa Bárbara, las primeras clases de "Gramática", que no correspondían a lo que ahora podemos imaginarnos, sino, como bien dice Francisco Cáscales, en su Epístola III: "oficio del gramático: Es la ciencia de hablar y explicación de los autores: la primera se llama metódica, la última histórica. El llamarse los gramáticos así, les viene de la lengua griega, - prosigue el mismo -, pero al principio se llamaban en latín letrados". Como sabemos las Clases de Gramática correspondían a nuestra secundaria en sus primeros tres o cuatro años. En nuestros archivos se halla la "Praxis", el Horario o Método, que en nuestro Colegio de Quito se siguió. En la Crónica Anónima se indica este glorioso comienzo de nuestros colegios en Quito, con esta frase, que debiera ser esculpida en los muros del antiguo Colegio "S. Gabriel", hoy "Gonzaga": "Este año de 1588 se empezó a leer Gramática, enseñando juntamente, a los estudiantes la uirtud y plucía xpiana de que estaban muy faltos, lo qual se ha seguido y augmentado con otras liciones de Artes y theulugía Moral, con notable frueto y aprouechamiento de los oyentes". 

El primer local fue el de San Jerónimo, es decir, en la manzana de la calle de la iglesia del Sagrario. Acudieron desde el primer día ochenta alumnos, que en pocas semanas, subieron a ciento cincuenta. A este curso de Gramática debía seguir el de Humanidades, Retórica y Poesía. Cuando los primeros alumnos terminaron sus estudios de Retórica, diríamos su secundaria, en términos actuales, tuvieron los jesuitas que abrir el primero de Filosofía. El primer profesor fue el P. Frías; la fecha de iniciación, enero de 1590; y cuarenta fueron los primeros alumnos, entre los cuales había ya de otras ciudades del Reino de Quito y de Nueva Granada. El número de los alumnos sufrió el vaivén que toda institución soporta, hasta el año de 1767 en que fueron expulsados de Quito los profesores».



Iglesia de la Compañía de Jesús, Quito/ interior

Como veis, según el P. Villalba, S.J., gran historiador de la orden jesuita, el colegio de Quito no abrióse en 1586, como dice el periodista Cecilio Moreno, sino en 1588. Ahora bien, en el texto de Moreno existe otra cosa importante por aclarar y es el hecho de que este colegio jesuita de la capital de la Real Audiencia de Quito era conocido como el Colegio Máximo de Quito, más que como San Luis y es mas bien en el año del Señor de 1594 cuando Monseñor Luis López de Solís, in illo tempore Obispo de Quito, funda el seminario «San Luis» y les entrega a los padres jesuitas para que sea administrado por ellos, por lo que no sería raro que para que el pecado sea mortal, in errorem semper, el periodista Cecilio Moreno ha confundido al colegio jesuita de Quito con el seminario colonial «San Luis».




PARS QUINTA. Igualmente. en la página 18, el autor del reportaje escribió una gravísima equivocación en relación con el milagro de la Dolorosa del Colegio «San Gabriel», prodigio acaecido el 20 de abril de 1906. Leamos el error ad litteram: «Funcionaba detrás de la iglesia de La Compañía (refiérese al colegio jesuita de San Gabriel) en el centro de Quito cuando el 20 de abril de 1906 en sus aulas el cuadro de la Dolorosa derramó lágrimas delante de un grupo de alumnos internos entre los que se encontraba José María Velasco Ibarra, de trece años».


La Dolorosa del colegio «San Gabriel», Mater Dei et Mater Nostra, en el centenario de su milagro, durante su VI visita histórica a Cuenca del Ecuador. Marzo del año 2006

En este parágrafo existen algunas imprecisiones. En primer lugar, el cuadro de la Dolorosa del Colegio «San Gabriel» no derramó lágrimas delante de un grupo de alumnos internos entre los que se encontraba José María Velasco Ibarra, de trece años. La verdad histórica señala que la Madre Dolorosa parpadeó, alrededor de 15 minutos, ante un grupo de 35 alumnos internos del colegio San Gabriel, entre los que no hallábase jamás el ex presidente José María Velasco Ibarra, quien en 1906 tenía pues 13 años de edad y si bien fue ex alumno del colegio «San Gabriel» no tuvo el privilegio de ser uno de los videntes del milagro de la Madre Dolorosa, porque no era uno de los internos que presenciaron in situ el prodigio.

En segundo lugar, el milagro de la Dolorosa del Colegio no ocurrió en las aulas del San Gabriel, como dice equívocamente el periodista, sino en el antiguo comedor del internado, sitio que hoy es un lugar sacro conocido como la «capilla del milagro».

Colegio nacional «Benigno Malo», Cuenca

PARS SEXTA. En la página 19 podemos leer un parágrafo que contraviene a la verdad histórica a capite ad calcem/ de la cabeza a los pies, cuando el periodista dice: «El segundo colegio jesuita se inauguró en Cuenca en 1638. Al igual que su hermano mayor de Quito, fue abandonado tras la expulsión de los sacerdotes y reabierto como colegio nacional San Luis en tiempos de García Moreno. Presiones políticas posteriores motivaron que los jesuitas entregasen el colegio que hoy es el Benigno Malo».
Lo escrito es falso de toda falsedad, pues el colegio de los padres jesuitas fundado en Cuenca durante la época colonial, en 1638, no fue jamás reabierto como colegio nacional «San Luis» en tiempos de García Moreno, como tampoco es verdad que los jesuitas hayan entregado este instituto, que hoy es el colegio nacional «Benigno Malo», por presiones políticas. La verdad histórica confirma que el colegio nacional «San Luis» fue entregado a los padres de la Compañía de Jesús en el año 1869, pues antes ya estaba fundado, desde 1864, sin que haya sido creado para los jesuitas. La historia de este colegio, que justo hállase celebrando el Año Jubilar del Sesquicentenario de vida, cuenta que esta institución secundaria fundóse el 30 de enero de 1864, 5 años antes de que los jesuitas lo tomaron para administrarlo, y fue fundado por el Dr. Juan Bautista Vázquez, quien lo erigió como un colegio fiscal para la educación de la juventud cuencana, por lo que es imposible inferir que la creación de este plantel haya dádose como una reapertura del colegio colonial de los padres jesuitas.

Cabe indicar que justamente son los padres de la Compañía de Jesús quienes, al hacerse cargo de esta institución, la bautizaron con el nombre de «San Luis», pues cinco años antes el instituto solo era conocido como colegio nacional de Cuenca.  In stricta veritas, este plantel estuvo en manos de la Compañía de Jesús desde 1869 hasta 1876 y no es cierto que los jesuitas lo entregaron por presiones políticas. Lo que sucedió, secundum historica veritas/ según la verdad histórica, es que luego del asesinato del presidente Gabriel García Moreno, acaecido el 6 de agosto de 1875, los jesuitas miraban con mucho recelo el desarrollo de los acontecimientos políticos, por una especie de antigarcianismo que existía en la patria ecuatoriana, y juzgaron prudente, ad cautelam, entregar mas bien ese colegio al Estado, pues García Moreno fue el protector de los jesuitas y temíase que por esta causa el colegio podría ser objeto de problemas. Es en el año 1910, después de la Revolución Liberal, en la segunda presidencia del general Eloy Alfaro Delgado, cuando el colegio nacional «San Luis», que desde 1876 ya no era de los jesuitas, cambia su nombre por «Benigno Malo», por lo que
las deducciones del periodista son sorprendentes en relación con este episodio histórico de la Compañía de Jesús en Cuenca del Ecuador.

Colegio San Felipe/ Jesuitas Riobamba 

PARS SÉPTIMA. Luego, en la misma página 19 léese ad absurdum: «A inicios de la república, durante el gobierno de Vicente Rocafuerte, nace el colegio San Felipe Neri, que en 1868 fue entregado a los jesuitas». Parte de lo escrito no es cierto, pues si bien el colegio «San Felipe Neri», de Riobamba, nace en 1836, durante el gobierno de Vicente Rocafuerte, fue entregado a los jesuitas el 24 de enero de 1864 y no en 1868, como dícese en el reportaje. Así lo prueban los documentos históricos de la Compañía de Jesús en el Ecuador que, al parecer, no han sido consultados por el periodista Cecilio Moreno Mendoza.

Los errores cometidos sorprenden más todavía cuando se sabe que el periodista Cecilio Moreno Mendoza es un antiguo alumno de los jesuitas, pues estudió en el colegio «San Francisco Javier» de la ciudad de Guayaquil, por lo que es más grave que siendo un ex alumno de la Compañía de Jesús haya podido equivocarse de forma tan lamentable en este reportaje de la revista VISTAZO que ha sido motivo del presente análisis in honorem veritatis.


PARS OCTAVA. Más abajo, casi inmediatamente del equívoco con el colegio de Riobamba, escribióse otra imprecisión que la transcribimos a máxima ad minima: «En Guayaquil, el primer colegio jesuita aparece en 1707 con el nombre de San Francisco Javier, pero es cerrado 60 años después tras la expulsión».

Aquí contémplase otro error, pues el colegio colonial de los jesuitas en Guayaquil fundóse en 1705 y cerróse 62 años luego, con la expulsión de los padres jesuitas decretada por Carlos III en 1767.


PARS NONA. En la página 18 publícanse unas imágenes de los presidentes ecuatorianos que han sido formados por jesuitas y entre ellos se hace constar a Gabriel García Moreno, quien no fue educado jamás por los jesuitas y mas bien fue uno de los presidentes que más los quiso, a punto de traerles definitivamente al Ecuador en 1862. Cuenta la Historia, magistra vitae que, ciertamente, a causa de este amor a los beneméritos religiosos jesuitas el presidente García Moreno era conocido con el apodo de «jesuita con casaca». 
Franciscus, PP I

PARS DECIMA. En la página 16 señálase también que el papa Francisco I es el primer papa no europeo de la Historia, lo cual es falso ya que es San Gregorio III, nacido en Siria en 690 y papa entre entre 731 y 741, el último pontífice no europeo de la Historia, mientras antes de Gregorio III muchos papas procedieron de África y del actual Oriente Medio, como el primero de todos, San Pedro, nacido en Galilea y que convirtióse en papa y Vicario de Cristo en la Tierra en el año 33 de la era cristiana. Ergo, el reportaje no dice en este punto un dato fidedigno sobre el Romano Pontífice Francisco I, el primer papa jesuita de la Historia in nostra Sancta Mater Ecclesia.

Como veis, los errores publicados ameritan una aclaración de parte de la revista VISTAZO, esperando entonces que esta misiva sirva justamente para que se publique una justa fe de erratas in honorem veritatis cum Societatis Iesu in patria nostra.


Finalmente, es pertinente señalar que al periodista olvidósele indicar que en este año 2014 celébrase uno de los más grandes aniversarios para la Compañía de Jesús: el bicentenario de su restauración in universa Terra, por lo que el despiste es garrafal estando en el Año Jubilar de tan magno acontecimiento in historia Societatis Iesu

Sin otro particular, suscribo con un cordial saludo y mis sentimientos de especial consideración y aprecio,

Atentamente,

OMNIA AD MAIOREM DEI GLORIAM


Diego Demetrio Orellana
Datum Concha, apud flumina Tomebamba, mensis septembris, die III, currentis Anno Domini MMXIV

RESPUESTA DEL SEÑOR CECILIO MORENO MENDOZA, COLEGA EXALUMNO JESUITA DEL COLEGIO JAVIER Y AUTOR DEL REPORTAJE.

Para: Diego Demetrio Orellana/ diegoorellana2002@yahoo.es
De: Cecilio Moreno Mendoza ;
Fecha: septiembre 25, 2014, 12:02 PM
 
Estimado señor Orellana:

En primer lugar muchísimas gracias por su correo electrónico y sus comentarios del 12 de septiembre. Lamentablemente por motivos personales no había logrado revisar mi casillero electrónico durante las últimas dos semanas. 

Me parecen muy oportunas sus puntualizaciones y me comprometo a revisarlas pues en algunos casos los errores por usted señalados podrían deberse a distorsiones en las fuentes primarias de la información.  

Por ejemplo, sobre la fecha de fundación del colegio Javier, tanto el último anuario de esta Unidad Educativa, cuanto su sitio web mencionan a 1707 como fecha de fundación del primer colegio jesuita de Guayaquil. Sin embargo, su explicación demuestra también una amplia investigación de su parte y no hay que descartar que el error esté en los reportes del colegio. 

De la misma manera chequearemos cada uno de los datos señalados y en una próxima edición estaremos, como debe ser, publicando las precisiones necesarias.

Otra vez, mil gracias por su aporte, pues lectores como usted nos fortalecen para intentar continuar con los postulados de Vistazo y nuestro compromiso con la ciudadanía.
 
Saludos

Cecilio Moreno Mendoza
REVISTA VISTAZO
Santa Ana de los Ríos de Cuenca, septiembre 25 de 2014
In octava Dominica XXV per annum

Lcdo. Cecilio Moreno Mendoza
Revista VISTAZO
Guayaquil

De mi consideración:

«PAX CHRISTI»

Muchas gracias por responder a mi carta. Como usted sabe, los errores por usted cometidos son contundentes, sobre todo en relación a la historia de los colegios jesuitas de Quito, Riobamba, Cuenca, Riobamba y Guayaquil, no se diga en cuanto al milagro de la Madre Dolorosa, Mater Dei et Mater Nostra. Me parece un gesto muy honesto de parte suya que haya tenido la gentileza de responder a mis precisiones y reconocer que los yerros alteran esa verdad histórica que debemos siempre precautelar en nuestras investigaciones.

Valga la oportunidad para decirle, ex toto corde, que las observaciones que me permití realizar fueron planteadas in scriptis por amor a la verdad y por el respeto que se merecen los lectores de VISTAZO, que hemos resultado desinformados con las equivocaciones por usted cometidas.

En tanto soy un exalumno jesuita del colegio «Rafael Borja», de Santa Ana de los Ríos de Cuenca, me complace que usted, exalumno del colegio jesuita «San Francisco Javier», de la ciudad de Guayaquil, reconozca los equívocos siguiendo a nuestros preceptores jesuitas que nos enseñaron a amar a la VERDAD, fons et culmen de toda investigación seria y responsable que hacemos todos quienes somos hombres de pluma.

Le tomo la palabra, señor Cecilio Moreno, y espero leer en el siguiente número de la revista VISTAZO las precisiones pertinentes que usted ofrece, pues por respeto a los lectores de la revista es lo menos que obligados estamos a realizar in communitate nostra.

Con un cordial saludo, VERITAS SIT VISIBILIS IN SOCIETATIS IESU,
 
* DIEGO DEMETRIO ORELLANA
DATUM CONCHA, APUD FLUMINA TOMEBAMBA, ANNO DOMINI MMXIV
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OPINIONES CIUDADANAS



DE: Ivan Mauricio Campoverde Ochoa
Buen dia Diego, solo tu puedes encontrar tantos errores, espero que rectifiquen la falta de investigación y al menos pidan disculpas.

Atentamente,
Arq. Iván Campoverde Ochoa
Técnico en Transporte-UAA-ANT
Azuay
cel.:0994945021
Oficina: 07-4092172
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 DE: Jorge Suarez

¡Vaya! ¿Cómo escriben sin una prolija investigación? 
 Saludos, Jorge
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DE: Esthela Terán Molina
Hola Demetrio: cómo estás, espero que como siempre muy bien. Qué interesante tu investigación y vale  corregir los errores que siempre no dejan de haberlo, pero con tu ayuda siempre estaremos muy bien informados de la verdad de los acontecimientos históricos. Estoy instruyéndome con la lectura del libro que me regalaste, qué buen ejemplar. Muchas gracias nuevamente. Un abrazo

Esthela

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