miércoles, 30 de septiembre de 2009

DESTRUCCIÓN DE BIENES PATRIMONIALES EN CUENCA

Santa Ana de los Ríos de Cuenca, julio 13 del año del Señor de 2009
In sollemnitate octava XV Dominica per annum

Dr. Joaquín Moscoso Novillo
DIRECTOR REGIONAL DEL INSTITUTO
NACIONAL DE PATRIMONIO CULTURAL
Ciudad

De mi consideración:

«Hodie et semper necesse est protegere patrimonium culturalis in honorem urbis et suam historia/ Hoy y siempre es necesario proteger el patrimonio cultural en honor de la urbe y su historia».

En los últimos meses, tanto por iniciativa de la I. Municipalidad de Cuenca, como por efecto del decreto de emergencia del Patrimonio Cultural de la presidencia de la República , se han restaurado algunos edificios históricos de la capital de la morlaquía, en los cuales, ad contrario sensu, se han cometido serios atentados en contra de su esencia, siendo necesario que el Instituto de Patrimonio Cultural tome medidas para obligar a los responsables a su debida reparación.

Me permito entonces denunciar a usted, hic et nunc, los siguientes atentados al patrimonio histórico y cultural de Cuenca, a fin de que se disponga u ordene, ante quien corresponda, la restitución de los bienes destruidos:

En la restauración de la Basílica de la Morenica del Rosario o iglesia de Santo Domingo, de la Orden de Predicadores, la cual fue concluida en el mes de octubre pasado, mysterium noctis, los obreros que hicieron esos trabajos rompieron la cruz que corona la torre que se ubica hacia la calle Gran Colombia, sin que hasta el momento se haya procedido a su reposición. Es conveniente, por lo tanto, que se obligue al responsable de dicha restauración a que se construya una nueva cruz, a fin de que sea colocada en el lugar en el que siempre estuvo. Adjunto una fotografía con la que se verifica, de maxima ad minima, a plenitud, la destrucción de dicho elemento esencial de la torre sur de la Basílica de la Morenica del Rosario.

Conozco que esta obra estuvo a cargo de la Municipalidad de Cuenca y en la Dirección de Fiscalización de dicha entidad se me ha informado que hasta el momento no se realiza la acta entrega recepción de las obras realizadas en esa iglesia, por lo que es pertinente que, donec aliter provideatur, previo al cumplimiento de este formalismo, se disponga o se ordene al Ayuntamiento cuencano que exija al arquitecto responsable, que la cruz que se ha roto en la torre antes mencionada sea construida y repuesta. Dicha orden debería venir desde el Instituto de Patrimonio Cultural que es el ente apropiado para supervisar este tipo de cosas.

Cum horribilis gustibus et coloribus, en el frontis de la iglesia del monasterio del Carmen Alto de Cuenca, conocida con el nombre de «El Carmen de la Asunción », se ha colocado un elemento extraño que daña y altera la fachada de la edificación religiosa y atenta en contra de su ornato y su esencia. Se trata de un gigantesco corazón de hierro que forma un rosario y que en su parte inferior altera la visibilidad del bello portón de piedra que constituye una característica esencial de la arquitectura colonial y barroca de esta iglesia cuencana. Adjunto a la presente denuncia, sírvase encontrar la respectiva fotografía para que este atropello sea analizado y se tomen las medidas que el caso amerite.

Ad absurdum et adversas intelligentia, es sorprendente que se haya permitido esta intervención en la iglesia de las Carmelitas Descalzas, la que, al parecer, no guardó ningún criterio técnico o patrimonial para resguardar el frontis de uno de los edificios religiosos más arquetípicos de la urbe, por lo que, en mi opinión, debería obligarse a que se retire este elemento extraño utilizando las prerrogativas que concede la Ley de Patrimonio Cultural y que debían ser consideradas al momento de dañar la fachada de dicha iglesia. Usted podrá corroborar, cum accurata diligentia, el insólito atentado, al observar la fotografía que me permito anexar a la presente y que habla por sí sola de la arbitrariedad cometida, la cual debe ser sancionada con rigor y, consecuentemente, se debería ordenar que dicho elemento extraño sea retirado.

Al parecer, este atropello es responsabilidad absoluta del Grupo Juvenil «Hermano Miguel», una especie de club religioso que promueve actividades piadosas decimonónicas y sorprende que se lo haya cometido sin criterios de justa valoración técnica, o que no haya habido sensus comunis et intelligentia para incluir ese rosario tan horripilante que ni siquiera cumple la función piadosa que seguramente preveían.

Dentro del monasterio del Carmen de la Asunción , en el sitio en donde tradicionalmente se encuentra el torno de las religiosas de clausura, lugar que ha servido siempre para la atención del público, se ha colocado, adversas logica, una puerta de hierro que altera la llamada «Sala del torno», lo cual deviene en otro elemento extraño que debería ser retirado, pues aunque esta estructura de hierro guarda un pésimo gusto y lleva ya algunos meses montada en el sitio, nadie se ha pronunciado sobre el asunto y causa admiración que la misma haya sido autorizada por la Municipalidad de Cuenca. Solicito que el Instituto de Patrimonio Cultural tome cartas en el asunto y se pronuncie sobre el particular, y se obligue a su retiro, in honorem patrimonium culturalis in Concha.

Como usted sabe, amparados en el decreto de emergencia del Patrimonio Cultural, en meses anteriores se procedió a restaurar la vieja iglesia de San Francisco. La obra estuvo a cargo de la Arquitecta Lourdes Abad Rodas y sorprende que, en el instante de intervenir en la torre de dicha iglesia, se han roto tres esferas del reloj de San Francisco, las que están ubicadas en las caras septentrional, occidental y oriental de dicha torre.

Ad effectum videndi, le anexo dos fotografías en las que, en efecto, se puede contemplar que la esfera del reloj de la cara oriental de la torre, la cual posee un frente a la calle Padre Aguirre se halla sin la parte que corresponde al número IX, mientras que la esfera que se ubica en la cara septentrional de la torre, hacia la calle Presidente Córdova, tiene averiado el bloque correspondiente al número X. Asimismo, en la esfera que se ubica en la cara occidental de la torre, con frente al techo de la iglesia, están rotos los números III y IX, por lo que es menester que se obligue a la responsable de estos trabajos a la reposición de dichos elementos. Es pertinente considerar que, en las labores de restauración, no tenía por qué destruirse uno de los relojes más importantes de Santa Ana de los Ríos de Cuenca.

In via veritatem ad inquirendam, me permito indicarle, por ejemplo, que el reloj que se encuentra con vista a la calle Padre Aguirre es aquel que perteneció a la torre del viejo edificio municipal demolido, en la década de 1950, cuando se construyó el actual edificio del Ayuntamiento cuencano, mientras que las tres esferas restantes del reloj de la torre de San Francisco fueron construidas por uno de los artistas más hábiles que ha tenido Cuenca en el siglo XX, el relojero Vicente Arbito, de feliz memoria. Se trata entonces de un bien patrimonial que, por haberse destruido, amerita una sanción para sus responsables, a más de que se debe ordenar a que sea repuesto en la forma como se lo recibió, a priori, antes de la restauración de la iglesia.

En los trabajos de remodelación de la iglesia del Santo Cenáculo está a punto de consumarse un atropello inaudito cuando, por orden de la Comisión del Centro Histórico, se va a derribar una pared de la calle Tarqui, localizada entre la parte posterior de la iglesia y la vieja edificación que perteneció a la Compañía de Jesús, en donde funcionó -hasta el año de 1985- el Pensionado «San Francisco de Borja», de los beneméritos padres jesuitas.

A fin de que se pueda justipreciar la barbaridad que se intenta cometer desde la Municipalidad de Cuenca y para efectos de la debida comprobación, adjunto la respectiva fotografía de la pared que se levanta en el garage posterior a la cúpula de la iglesia del Santo Cenáculo, la cual –dicha sea la verdad- guarda una armonía estética con la edificación antes aludida y debería ser restaurada y no demolida. Mucho más, ex admirationem, cuando el criterio que se ha tenido para su destrucción es económico, pues la Municipalidad no desea gastar más dinero en la restauración de dicha iglesia, aduciendo que se les acabó el presupuesto y como el costo para salvar a la pared es de aproximadamente 7.000 dólares y ese rubro desfasa el presupuesto con que se contaba para dichos trabajos, los funcionarios municipales de la Comisión del Centro Histórico y de la Dirección de Fiscalización han considerado, ad absurdum et adversas Concha, que lo más conveniente sería demoler la pared y dejarla como una loseta coronada por una cornisa, solución que representa una peregrina idea y que si bien evitaría la inversión antes mencionada, no obstante, altera la armonía estética de dichas edificaciones históricas.

Riddendo semper cum gaudium/ riendo siempre con alegría, defender los bienes patrimoniales de la urbe con estos conceptos constituye una irresponsabilidad para con la ciudad de Santa Ana de los Ríos de Cuenca, «Patrimonio Cultural de la Humanidad » y no es aceptable que el Instituto de Patrimonio Cultural se acoja a esa disposición descabellada, sólo porque uno de sus miembros es parte del organismo colegiado, en cuyo seno se ha dispuesto esta atrocidad. Es decir, que por cuestión de democracia, como la mayoría ha votado por la demolición de la pared, ya no se puede hacer nada, per fas et per nefas, cuando podría mas bien asumirse ese costo de 7.000 dólares desde el Instituto de Patrimonio Cultural, in honorem urbis, defendiendo los bienes patrimoniales de Cuenca que en ningún caso deberían desaparecer «sólo porque ha faltado el dinero para restaurarlos».

En fin, Dr. Moscoso, creo que es pertinente que el Instituto de Patrimonio Cultural y la Municipalidad de Cuenca vuelvan a estudiar esta malhadada disposición in honorem Concha et cum respectum per culturalis aspectibus.

En mi denuncia sobre la desaparición de dos placas del frontis de la iglesia del Santo Cenáculo, de fecha 20 de mayo del año 2009, había indicado que dentro de esa iglesia ha sido retirada una hermosa escultura de la Escuela Cuencana de las Artes que se encontraba al fondo de la nave oriental y que correspondía a San Ignacio de Loyola, mientras el hermoso tabernáculo del altar mayor del templo, que fuera obra e inspiración de los beneméritos padres jesuitas, ha sido destruido completamente para construir otro de pésimo y chabacano gusto, lo cual es también un grave atentado al patrimonio cultural de Cuenca. Cabe indicar que en la iglesia y en la sacristía existían valiosas imágenes que deberían registrarse en el inventario de bienes patrimoniales de Cuenca.

Solicito que se me informe qué ha hecho el Instituto de Patrimonio Cultural frente a las imágenes del Santo Cenáculo y pido que se me indique si las mismas están inventariadas. En caso de estarlas, solicito, de la manera más comedida, que se me haga llegar copia de ese inventario, mientras recuerdo que todavía no se me ha dicho nada respecto a las sanciones que se van a tomar por la destrucción del tabernáculo del Santo Cenáculo.

En la parte posterior de la Catedral Nueva de Cuenca, detrás del baldaquino del presbiterio, se encontraba abandonada, hasta hace poco, una maqueta de la Catedral de la Inmaculada Concepción , la cual es una obra artística tallada en madera. Fue realizada, hace exactamente un siglo, por el gran escultor cuencano Ángel María Figueroa y no puede aceptarse que permanezca sujeta a la incuria y el abandono absoluto. Es necesario que se obligue a restaurarla y ubicarla en un lugar más digno.

Ergo, en consecuencia, solicito a usted que se digne informarme si es que este bien patrimonial de Cuenca está registrado debidamente en el inventario que el Instituto de Patrimonio Cultural acaba de realizar. Pido también que, en caso de que no lo esté, se mande a inventariarlo y se vea la manera más adecuada para restaurarlo y protegerlo, pues no es posible que desaparezca debido a la negligencia con la que se lo está tratando. Esa maqueta, una vez restaurada, muy bien podría ser expuesta -para la admiración del público- en el Museo de la Catedral Vieja de Cuenca, que es el sitio idóneo para que sea conservada.

Esperando que usted sabrá actuar en defensa del patrimonio de la urbe, le anticipo mi agradecimiento y le animo a que use mano dura, bajo el amparo de la ley, para precautelar los bienes patrimoniales de Santa Ana de los Ríos de Cuenca.

Salutem dicit cum veritas semper fidelis et copiosa gratia in Christum Regem Universorum,



DIEGO DEMETRIO ORELLANA
COMISIONADO PROVINCIAL DEL FIDEH AZUAY

Datum Concha, apud flumina Tomebamba, in Anno Sacerdotalis in memoriam CL anniversaria dies natalis Sancte Ioannes Maria Vianney, ex aedibus FIDEH, districti meridionalis, mensis Iulii, die tertiam supra decimum, reparate salute Anno Dominicae Incarnationis bismillesimus nonus, in sollemnitate XV Dominica per annum.

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