miércoles, 27 de julio de 2011

UNA VEZ MÁS EL MERCURIO EN CONTRA DE LA HISTORIA


Santa Ana de los Ríos de Cuenca, julio 27 del año del Señor de 2011


In octava Dominica XVII per annum



Dr. Nicanor Merchán Luco


DIRECTOR DE DIARIO «EL MERCURIO»



Lcda. Marina Merchán Luco


GERENTE DE DIARIO «EL MERCURIO»


Ciudad.



De mi consideración:



«HAC LITTERA VISURI SALUTEM»



Puertas de la Catedral Vieja, Cuenca - Ecuador


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A través de la presente denuncio a vosotros que en la edición de diario «El Mercurio» del día de hoy miércoles 27 de julio del año del Señor de 2011, la señorita Brígida San Martín ha cometido penosas equivocaciones en contra de la historia y la cultura de nuestra urbe, por lo que bien valdría la pena de que la sancionéis o le llaméis la atención, ya que no es la primera vez que esta ciudadana escribe imperdonables deslices sobre asuntos culturales, desprestigiando a vuestra empresa periodística que debería publicar asuntos perfectamente bien investigados in honorem urbis.



Escudo episcopal en la hoja sur de la puerta de la Catedral Vieja


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Efectivamente, en la página 5A, en el reportaje intitulado «Portones de la Catedral Vieja, en mantenimiento», Brígida San Martín escribe la siguiente barbaridad que la transcribo ad litteram: «En la puerta que da a la Luis Cordero, la iconografía se caracteriza por su tallado; allí están imágenes de uvas que representan el vino, un ángel con una mitra y otros elementos ornamentales. Las dos hojas tienen las mismas características».




Esto es falso y pone en evidencia la nula capacidad investigativa de San Martín, pues en la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana, la iconografía eucarística es muy taxativa y las uvas no representan el vino, como señala San Martín, sino el fruto de la vid, del cual se extrae el vino, lo que es muy diferente, pues el vino y no la uva es el símbolo de la sangre de Nuestro Señor Jesucristo, derramada para el perdón de los pecados y la redención del género humano, así como el trigo es el elemento del que se extrae la harina para hacer el pan eucarístico; mientras que, in stricta veritas, en la puerta de la Catedral Vieja no existe «un ángel con una mitra» sino un serafín debajo del escudo episcopal conformado por la cruz alta y el cayado de los obispos, elementos que se entrecruzan y superponen detrás de una mitra y que simbolizan conjuntamente que la ciudad de Cuenca era una diócesis y la Catedral Vieja fue la iglesia más importante del obispado de la capital de la morlaquía.



Más abajo, la periodista dice otro disparate en contra de la verdad histórica. Lo copiamos ad pedem litterae: «Los portones construidos hace aproximadamente 150 años en madera, no han recibido intervención desde que concluyeron los trabajos de restauración del templo en el 2005».



Riddendo semper ante stultitia, esto es un absurdo que se convierte en un agravio histórico, pues hace 150 años, o sea en 1861, la Catedral Vieja de Cuenca tenía unas puertas bastante simples y nada artísticas; eso es fácil de comprobar hasta con las primeras fotografías existentes del frontis de dicha edificación religiosa, a finales del siglo XIX e inicios de la vigésima centuria, en donde puede observarse que las puertas de la antigua iglesia de El Sagrario no eran las actuales.



Catedral Vieja en los actuales días


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Alere flamam veritatis o alentando la llama de la verdad, diremos que el X Obispo de la urbe, el Ilustrísimo y Excelentísimo Monseñor Manuel María Pólit Laso, quien ejerció el obispado de Santa Ana de los Ríos de Cuenca entre los años 1907 y 1919, exactamente hace un siglo, dispuso la última remodelación de la Catedral Vieja de Cuenca en la década de 1910 y dicho adecentamiento hubo de concluir inclusive años después de que el egregio obispo dejara la urbe, al ser nombrado Arzobispo de Quito para suceder al benemérito Monseñor Federico González Suárez, preclaro historiador ecuatoriano fallecido en 1917.




Antigua fotografía de la Catedral Vieja


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Así entonces, Monseñor Daniel Hermida Ortega, XI Obispo de Cuenca entre 1919 y 1956, fue quien concluyó con los trabajos de remodelación del antiguo templo catedralicio de la capital azuaya y por ello, las puertas de la Catedral Vieja fueron talladas alrededor del año 1920, por lo que aproximadamente tienen 90 años y no 150 como escribe la despistada periodista San Martín adversas histórica veritas. El Archivo Histórico de la Curia Arquidiocesana de Cuenca guarda documentos valiosos sobre estos hechos y a la periodista San Martín ni siquiera se le ocurrió ingresar al mismo para consultarlo in situ.




Periodista Brígida San Martín, diario «El Mercurio»


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No es justo que diario «El Mercurio» constantemente publique reportajes o notas periodísticas en las que se altera la historia de la urbe, ya que las personas que consultan vuestros reportajes y copian estas equívocas fechas históricas terminan por reproducir, ad infinitum, errores históricos que se convierten en fuentes de dudosa credibilidad, todo por la irresponsabilidad de ciertas comunicadoras sociales que se creen en condiciones para ser reporteras de las páginas culturales de los diarios locales, sin percatarse de que su nivel cultural paupérrimo y su notoria falta de acervo en asuntos de cultura las convierten en personajes peligrosos que cuando cogen la pluma escriben atrocidades que alteran per fas et per nefas a la historia local.



Esperando que sepáis poner en orden a esta impreparada periodista, suscribo de ustedes con un cordial saludo in Iesu, Pontifex fidelis et misericors,






DIEGO DEMETRIO ORELLANA



Datum Concha, apud flumina Tomebamba, ad finis mensis Iulii, die septimo supra vigesimum, reparata salute Anno Dominicae Incarnationis bismillesimus decimus ac primus, in octava XVII Dominica per annum.

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