sábado, 2 de julio de 2011

EL UNIVERSO: ERRORES HISTÓRICOS EN EL MUSEO «REMIGIO CRESPO TORAL»

Santa Ana de los Ríos de Cuenca, julio 2 del año del Señor de 2011
In vesperas Dominica SS. Petri et Pauli apostolorum

Diario «El Universo»
Guayaquil.


De mi consideración:

«Hac littera visuri, salutem»






RICARDO TELLO




En la página editorial de diario «El Universo» del pasado día jueves, se publicaron gravísimos errores históricos en el artículo del señor Ricardo Tello, por lo que os dirijo esta misiva, con ánimus corrigendi, a fin de enumerar y precisar las penosas equivocaciones del articulista, a que lo sancionéis o le llaméis la atención, in extremis, ya que esta no es la única vez que el mencionado periodista comete horripilantes dislates en contra de la historia y la lengua de Castilla, pero constituye mas bien una ocasión ineludible para no quedarme callado y reivindicar a la historia de mi ciudad, Cuenca, la «Atenas del Ecuador», a quien el mencionado periodista ha inficionado descrédito a causa de su negligencia para investigar bien los temas sobre los que decide escribir diem per diem.





MUSEO «REMIGIO CRESPO TORAL»









1. Ad exemplum, los deslices del señor Tello comienzan con la tergiversación de fechas históricas cuando, ab initio, al hablar del Museo «Remigio Crespo Toral» expresa la siguiente barbaridad: «La categoría de único con el que nació el Museo Municipal Remigio Crespo Toral, se mantiene: si desde el 6 de marzo de 1947 se constituía como el único museo público de Cuenca…».







REMIGIO CRESPO TORAL




VATE CORONADO DE LA MORLAQUÍA





Esto no es cierto, pues la Ordenanza con la que se fundó oficialmente dicho museo es de fecha 3 de marzo de 1947, en la alcaldía del Dr. Luis Moreno Mora. Si bien esta fecha puede considerarse como legalmente oficial para el nacimiento del museo, es necesario advertir, in stricta veritas, que esta institución cultural ya venía funcionando, desde algunos meses antes, en noviembre de 1946, fecha en la cual había abierto sus exhibiciones para el público, en el antiguo local de la Asociación de Empleados, en las calles Gran Colombia y General Torres.




VÍCTOR MANUEL ALBORNOZ




PRIMER CRONISTA VITALICIO DE CUENCA




Previamente, con fecha 1 de agosto de 1946, el Concejo Cantonal de Cuenca decidió crear el museo, encargando la logística de su erección al destacado escritor y primer cronista vitalicio de la urbe, Víctor Manuel Albornoz, quien lo bautizó con el nombre de Remigio Crespo Toral, habiendo sido nombrado, además, por el mismo Concejo Cantonal, como el primer director del Museo Municipal de Cuenca, cargo que Albornoz lo supo cumplir a cabalidad hasta el año del Señor de 1973.





MISIÓN GEODÉSICA FRANCESA 1736 - 1739



1. Más abajo, dice el señor Tello otra sorprendente imprecisión histórica que la transcribo de verbo ad verbum: «… nadie sabe dónde está la placa conmemorativa original de la visita, en 1737, de la Misión Geodésica Francesa, por ejemplo».

Anima nostra meminisse horret/ Nuestra alma se horroriza al recordarlo, debería yo decir ante esta afirmación de Tello, la cual rebasa los límites de lo sorprendente, por cuanto la Misión Geodésica Francesa no llegó en 1737 a lo que es hoy el Ecuador sino en 1736, habiéndose quedado en la entonces Real Audiencia de Quito hasta el año de 1739, por lo que el dato que consigna el articulista carece de veracidad a todas luces.







1. Pero es en el cuarto parágrafo del artículo sobre el Museo «Remigio Crespo», en donde Tello comete los más risibles dislates, al decir los siguientes absurdos adversas lógica et sensus comunis: «Hasta que llegó a la residencia del poeta con sus 69 libros de cabildos coloniales; el acta de fundación española de la ciudad; 700 piezas de arte colonial –tallas en madera y cuadros de los siglos VII al XIX- 18.000 piezas arqueológicas…».


Con animus iocandi o intención de reír diremos que aquí hay un despiste intolerable e hilarante a más no poder, pues las 700 piezas de arte colonial que Tello enfatiza en el sentido de que se trata de tallas en madera y cuadros no pueden ser jamás de los siglos VII al XIX, ya que en el siglo VII América ni siquiera estaba descubierta y nuestros aborígenes no eran capaces de hacer ni tallas en madera ni cuadros, mientras la conquista ibérica y la Colonia ni siquiera eran preveíbles en los humanos mortales de aquel tiempo.





Así entonces, conviene preguntarse quid pro quo: ¿No habrá querido decir, este despistado articulista, que dichas piezas corresponden a los siglos XVII al XIX, siendo evidente, ex ungue leonem, que Tello se comió el numeral «X» cuando hablaba del siglo XVII, ocasionando con ello que sus lectores se inunden de hilaridad y se refocilen con sus torpezas intelectuales?

1. Ad infra, vuestro periodista Tello vuelve a incurrir en otra imperdonable equivocación cuando afirma, en relación a la vieja casa de Remigio Crespo Toral, en donde funciona el museo: «La vivienda fue adquirida, por un precio simbólico, en 1983, y desde aquel año nunca ha podido mostrar todos sus bienes por constantes y tibios ‘planes de restauración’…».

In veritas semper fidelis, lo dicho es un despropósito propio de aquellos escritores que no muestran acuciosidad investigativa, pues la verdad histórica señala que el Museo Municipal «Remigio Crespo Toral» funciona en la antigua vivienda de su patrono desde el año 1967, 16 años antes de que el gobierno nacional comprara la vieja edificación a los herederos del egregio vate coronado de la morlaquía.











EMINENTÍSIMO Y REVERENDÍSIMO SEÑOR CARDENAL JULIUS DÖEPFNER




En efecto, esa edificación fue arrendada por el Ayuntamiento cuencano a la familia del extinto poeta, en la administración municipal del Dr. Ricardo Muñoz Chávez, y así, el nuevo local del museo fue inaugurado solemnemente el 1 de junio del año 1967, contando para ello con la presencia del Presidente de la República de aquel entonces y Monseñor Julius Döephner, Arzobispo de Munich, quien era delegado pontificio del Santo Padre Paulo VI para el IV Congreso Eucarístico de Cuenca que se realizaba en aquellos días.








1. Ad concludendi, el periodista Tello comete una nueva equivocación al escribir: «…uno de los mayores referentes históricos y culturales de la ciudad se desmorona tras cada aguacero de junio… Una pinta más al permanente abandono que muestra el local, con piezas por el suelo, paredes cuarteadas, latones amenazados, puertas deterioradas. Así está el ‘único’ museo público de la ciudad».

En primer lugar, la expresión «tras cada aguacero de junio» es impropia para la ocasión y deviene en una exageración, pues en junio no existen aguaceros en Cuenca, es mas bien la época del verano en la serranía ecuatoriana, el mes del solsticio de verano, del Inti Raimi y de las heladas que preanuncian el tiempo de las cosechas en la morlaquía.

Tanto es cierto lo que afirmo que ya nuestras abuelas solían decir in aeternum: «arreboles amarillos, el tiempo de los quesillos, arreboles colorados, el tiempo de los arados», con lo que la sabiduría popular confirmaba que junio ha sido justamente un mes de sequía.






GRAVE ASPECTO DEL MUSEO «REMIGIO CRESPO TORAL»




INTERIORES


Lo que el señor Tello no considera es que, el pasado día 19 de junio, en vísperas del solsticio de verano, hubo una pertinaz y avasalladora granizada en Cuenca, pero esta inaudita tormenta se debe a los graves cambios de clima ocasionados en el planeta entero a causa de la destrucción de la capa de Ozono y no a las características del sexto mes del año en la serranía ecuatoriana, por lo que sus expresiones, en el sentido de que «el museo se desmorona tras cada aguacero de junio» resultan exageradas y ponderativas para pretender sorprender a los incautos, en desmedro de la correcta expresión castiza de la que adolece Tello en sus escritos.








Mientras tanto, cabe recalcar que el Museo Municipal «Remigio Crespo Toral» no es el «único» museo público de Cuenca, como erradamente dice vuestro articulista, ya que son también públicos otros importantes centros museísticos de la capital de la morlaquía, a saber: el Museo Municipal de Arte Moderno «Luis Crespo Ordóñez», el Museo de Sitio «Manuel Agustín Landívar» y el Museo «Pumapungo», verbi gratia, por lo que la liviandad con la que se expresa el articulista merece ser reprendida.

Me parece correcto que Ricardo Tello, de diario «El Universo», haya decidido unir su voz a la campaña por la salvaguarda del Museo Municipal «Remigio Crespo Toral», pero mal que lo haga con tantas faltas a la historia y vergonzosas imprecisiones que causan baldón y oprobio y ponen en evidencia que sus fuentes fueron de dudosa credibilidad seguramente.

Si tan solo se revisaba una de las mejores notas históricas escritas sobre este museo, en la Revista «Tres de Noviembre», Num. 144, de enero – abril de 1986, por el Dr. Juan Chacón Zhapán, se hubiese evitado tantos errores en este triste texto del periodista Tello, el cual mina la seriedad que debe caracterizar a diario «El Universo», al ser uno de los más importantes medios de comunicación de la nación ad perpetuam rei memoriam.

Sin otro particular por el momento y agradeciéndoles por vuestra atención a estas líneas, me suscribo con un cordial saludo, in Iesu, Hostia in qua habemus fiduciam et accessum ad Deum,

Diego Demetrio Orellana

In Concha, apud flumina Tomebamba, ad initium mensis Iulii, die II, reparata salute Anno Dominicae Incarnationis bismillesimus decimus ac primus, in vesperas Dominica SS. Petri et Pauli apostolorum.

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